jueves, 14 de mayo de 2015

texto propuesto para trabajo de infografía 3

Rrose Sélavy

Rrose Sélavy


Rsose Sélavy encuentra que un incesticida debe acostarse
con la madre antes de matarla; las chinches son de rigor.

Pregunta de higiene íntima:
¿es necesario poner la medula de la espada en el pelo de la nada?

¿entre nuestros artículos de quincallería perezosa recomendamos un grifo por el que el agua deja de correr cuando no se escucha más.

La moda práctica, creación de Rrose Sélavy:
Vestido oblongo, dibujado exclusivamente para damas afectadas de hipo.

Cinema anémico.

Aguzar el oído (forma de tortura).

Tomar un centímetro cúbico de huno de tabaco y pintar sus superficies exteriores e interiores de un color hidrófugo.

Rrose Sélavy

Antología de la Poesía Surrealista. Aldo Pellegrini.

Editorial Argonauta, Buenos Aires. 2006

texto propuesto para trabajo de infografía 2

Xul Solar

Hexagrama 9
4 -10 -25
21 ½ hs

Noche, Veo una gran selva de varios pisos sobre pisos inferiores maraña de árboles cada uno creciendo sobre otro que es igual. Más hondo hay maraña hasta lo denso oscuro, arriba todo oscuro verde brillante con flores fosforescentes y bichos. Estoy arriba, me deslizo volando, soy sobre cabeza rósea bola fosforescente en un grupo de otros iguales. Bajo mi hay casi bandadas de hojas banderas por doquier y como sombrillas como de papel estrujado. Choco al acabarse la selva alta vertical como muralla.
Y ahora es un mar claro amarillo discontinuo hecho de gigantes largos como cuadros y millas sin esqueletos flotando por doquier pero sin mezclarse. Destellan y viven y sienten, piensan casi como un hombre o por los hiatos arriba y hondo en todas direcciones o poses. Hay barcos y buques que navegan de a un o de muchos.
Allí el mar es una desolada alta pampa parda sobre noche astral desierta. Hay ráfagas entre quietas neblinas y brumas que migran que se cruzan al altos desniveles, lo único allí son pensamientos, recuerdos, espesas, auto sueños, todo sin nombre, sin mente núcleo y por ello viven como larvas. Nosotros allí sólo seguimos volando a distancia como patrulla que vuela y por el final de la pampa hay grandes estatuas blancas como de sal pendiendo casi vivas en fila colgante. Olvido mi compañía, me acerco a una gran mole que me atrae hacia ella, alta, como de 20 metros que es de gente dura conglomerada, enorme, unos gigantes que fueron enormes mundos, otros menores, ex comunes, de formas fluidas. Allí entro decidido y me siento y me relaciono con ellos. Casi como que cada uno fuera una vida mía pasada que paulatinamente se animan se separan más y yo también me agito después y mis sentidos no distinguen, me confundo y me desconcierto.

Después me encuentro allí totalmente sólo flotando sobre un abismo, sobre un cielo tan repleto de astros que casi no es de noche de tantos colores de luz distintas en destellos rutilantes y titilan quedando aturdido, encandilado como el movimiento de un inmóvil concierto de cielo y otras esferas lejanas.

Pero este abismo está vacío hasta que lo traspase por eso es que lo debo traspasar como a la muerte y al fin caigo, me sumerjo en el vacío negro, donde nada siento, ni veo, ni pienso, ni hay divos y pierdo mi ego. Pero luego se aclara todo alrededor y vuelvo a tener conciencia del mundo, el mundo me reconoce, no pude vencer ni cruzar el abismo, allí me desmayo, ahora estoy ahí y después soy sólo yo.

Xul Solar
Relatos de Mundos Superiores

Traducción del neocriollo

Textos propuestos para trabajo de infografía 1

Alberto Greco

Tía Ursulina, la pintura y yo

Cinco años después de Jorge Julio, mi hermano mayor y cuatro años antes de Edgardo, nacía en Buenos Aires Alberto Tomás Greco (yo). Lo escribo así para darle un poco más de importancia y al mismo tiempo hacer el cuestionario menos aburrido.
Según comentario de algunos, soy hijo de Úrsula, mi adorada tía materna: pero no es cierto, porque en ese 14 de enero de 1931, mi tía Ursulina hace 2 años estaba en Tokio, junto con mi tío Matías, adonde habían ido en un principio para participar en un certamen de barriletes y luego se quedaron hasta el invierno del 33. De todas maneras puedo decir, porque tengo ganas y porque tengo ganas y porque me gusta la idea que soy hijo de mi tía Ursulina y no de Ana Victoria Disolina Ferraris como figura en el insoportable papel de la identificación. Al regresar tía Ursulina de Japón recuerdo que trajo infinidad de objetos fabulosos, pero que no me dejaron tocar por miedo a que los ensuciara; tampoco verlos, por miedo a que me entusiasmara con ellos. El regalo que venía con mi nombre tía Ursulina los trajo hasta el dormitorio (yo tenía entonces dos años o dos años y medio, o quizás ya tres). Estaba envuelto en un papel extraño entre color tostado y violeta. Por supuesto rompí inmediatamente el papel, ante la sonrisa de tía Ursulina, encontrando una jaula (creo que era de mimbre). El ave (imagino un faisán) estaba tan asustado como yo. “Ponéle un nombre y sean amigos”, dijo tía Ursulina.
Esa noche dormí con la jaula del faisán al lado de mi cama. Muerto de miedo. Francisco José –mi padre- entonces y hasta que se jubiló, trabajaba en el Banco de Italia. Yo no lo veía nunca, y los únicos regalos que me hacía eran unos lápices de tinta que robaba del banco y unas gomitas para paquetes que también las sacaba de allí.
Las horas de siesta que mis parientes utilizaban para morirse un poco, yo jugaba en el vestíbulo y en el patio grande con el faisán (no estoy seguir de que lo fuera) y con los lápices de tinta. Puedo decir, con un poco de remordimiento (un poco nada más), que no dejé una sola baldosa del patio sin garabatear. Cuando se les acababan las puntas a los lápices, yo mismo se las sacaba raspándolos contra la pared.
A todo esto, el faisán parecía divertirse conmigo. Luego que mi madre se despertaba a la siesta, tomaba mate en casa y yo chocolate con mucha leche para que no me diera urticaria.
Los rayos del sol daban a los garabatos del patio un cierto brillo plateado pero casi no se notaban. En esa casa, por lo tanto, no me decían nada, pero en los días de lluvia, al mojar el agua los dibujos, las paredes, las persianas y todas las baldosas se teñían de violeta.
Al principio, el faisán no quería comer, como si tuviera pudor de hacerlo ante alguien, entonces yo me escondía en el dormitorio de mis padres y lo espiaba por las mirillas de las celosías. Pero luego fue tomándome confianza, andando detrás de mí por toda la casa (que era enorme), por los patios y por los dormitorios.
Un día, también a la hora de la siesta, él solo, sin mi autorización, decidió adelantarse y subir por la escalera del fondo que llevaba al altillo. Entonces yo fui un poco él mismo y lo seguí callado, en señal de complicidad, tratando como él había hecho conmigo, de que me sintiera acompañado en su curiosidad. Antes de llegar a la parte más alta de la escalera, que daba vuelta hacia una especie de balcón, me caí. Rodé. Sólo recuerdo el susto del faisán y el revolotear de sus alas, como intentando volar hacía mí, para salvarme. Por supuesto, pasé largos meses en cama. Perdí el habla y Jorge Julio sentía cierto placer en llamarme “el mudito” y traer a casa amigos para que me vieran. Creyeron que nunca más iba a hablar, pero no me despertaba la idea; al contrario, me gustaba.
Me hacían hacer extraños ejercicios, poniéndome botones bajo la lengua. No volví a ver al faisán; supe que tía Ursulina se lo había llevado a su casa de campo. Pero sin la jaula de mimbre, que quedó colgada en la cocina.
Más tarde, mi madre, con otras tías creyendo que yo no lo recordaba ni me importaba, comentó que el faisán había sido muerto a picotazos por dos gallos que habían logrado saltar el gallinero, allá, en el campo.
En esa época, ya no me interesaban los lápices de tinta que traía mi padre del Banco. Había descubierto algo mejor: los colores. Quizás, porque me recordaban al faisán.
Pintaba sobre cualquier papel pasando de los dedos mojados en saliva sobre esos redondeles de acuarela pegados sobre cartulina blanca con forma de paleta de pintor.
Pintaba todo el tiempo con los dedos.
Eran manchas muy raras. Jorge Julio insistía en que yo explicara el sentido de esas manchas de colores, qué querían decir, por qué las había hecho. En qué pensaba cunado las estaba haciendo. Quería a toda costa un explicación. Pero nunca supe que responderle, deseando continuar mudo toda mi vida para no tener que dar explicaciones nunca. Y también sordo, para no oírlas.

Alberto Greco
El niño Stanton - Revista de poesía y arte. Buenos Aires. Año 2008
Pág. 5 y 6 - Dossier Escrituras- dedicado a Alberto Greco

Publicado originalmente como respuesta a un cuestionario del fotógrafo Saamer Makarius que preparaba un libro sobre pintores argentinos que nunca vio la luz. En 1961, Greco lo leyó durante una sesión de la SAAP (Sociedad Argentina de Artistas Argentinos)      

jueves, 2 de abril de 2015

Cine Experimental

Algunas referencias sobre el cine experimental

Rene Clark, Entre Acto (1924): http://www.ubu.com/film/clair_entracte.html

Emily Cohl, 1909: http://www.ubu.com/film/cohl_mere.html

Emily Colh, Fantasmagoria (1908): http://www.ubu.com/film/cohl_mere.html)

Maya Derent, (1945) http://www.ubu.com/dance/deren_study-in-choreography.html

Salvador Dalí, : http://www.ubu.com/film/dali_surrealismo.html

Marcel Duchamp, Anemic CInema,1926: http://www.ubu.com/film/duchamp_anemic.html

Eric Duvivier, La femme 100 tétes (adapatación de un collage de Max Ernest) 1965
http://www.ubu.com/film/duvivier_la-femme.html

Rober Rauschenberg, Linoleum,1967:  http://www.ubu.com/film/rauschenberg_lino.html

Hollis Framton, Palindrome,1965 http://www.ubu.com/film/frampton_palindrome.




viernes, 27 de marzo de 2015

Practico Nº 1
Recursos Tecnólogicos
Docente: Lic. Mariana Robles

Reseña de la exposición:

Curador: Guillermo Daghero

SOBRE LA MUESTRA
Se presentan obras en video realizadas entre enero de 2012 y enero de 2015.
El proyecto tiene en su origen la digitalización de películas familiares en 8 mm para su conservación. De este nuevo formato del material surge la posibilidad de editar las imágenes sin alterar las películas originales.
Durante este trabajo de digitalización y edición comienza la escritura de una serie de poemas que se integran a los videos como subtítulos o banda sonora de breves piezas visuales de 3 minutos de duración.
La palabra se traslada al espacio de la imagen. El encuentro se produce durante esta superposición de instantes que ocasiona la recuperación de los archivos. El documento y el recuerdo no son lo mismo. No son iguales.
La edición y la palabra suspenden la linealidad del tiempo de registro para volver a mirar la imagen y reescribir una historia desde la intimidad.
Canciones tradicionales, canciones de cuna donde lo familiar y cotidiano, la alegría del instante, la fragilidad del documento, se convierten en medidas y ejercicios provisorios para pesar el mundo.

  1. Recorrer la muestra, tomarse un tiempo para leer los textos.
  2. Escribir sobre los videos y el modo en que han sido instalados.
  3. Pensar acerca del rol de la palabra y la experiencia autobiográfica en los videos
  4. Que artilugios tecnológicos descubre detrás de la obra
  5. Escriba libremente sobre la obra.
Los textos deben ser claros, estar bien redactados, citar las fuentes en los casos que en los que sea necesario, no copiar y pegar el texto del curador de la exposición. Los escritos deben ser parte de un proceso personal. Se pueden incluir imágenes y cualquier otra información o material que considere importante.


martes, 10 de junio de 2014

Video Arte Latinoamericano

Marta Minujín (Argentina)
Carlos Trilnick (Argentina)
Gastón Duprat y Mariano Cohn (Argentina)
Andrés Denegri (Argentina)
Charly Nijenshon (Argentina)
David Lamelas (Argentina)
Mariano Sardón (Argentina)  
Victoria Sayago (Argentina)
Federico Falco (Argentina)
Iván Marino (Argentina)
Milagros Mumenthaler (Argentina)
Andrés Denegri (Argentina)
Gabriela Golder (Argentina)
Joaquín Sánchez (Bolivia)
Narda Alvarado (Bolivia)
Sol Mateo (Bolivia)
Rodrigo Bellot (Bolivia)
Lucas Bambozzi (Brasil)
Rafael Franca (Brasil)
Grupo Feitomaos (Brasil)
Regina Silveiro (Brasil)
Julio Plaza (Brasil)
Carmela Gross (Brasil)
Donato Ferrari (Brasil)
Gabril Borba (Brasil)
Marcelo Nitsche (Brasil)
Gastao de Magalhaes (Brasil)
Geraldpo Anhaia Mello (Brasil)
Hélio Oiticica (Brasil)
Katia Lund (Brasil)
Eder Santos (Brasil)
Pascal Meccariello (República Dominicana)
Marta Mabel Pérez (Puerto Rico)
Javier Cambre (Puerto Rico)
Regina Galindo (Guatemala)
Sandra Monterroso (Guatemala)
Francisco Munguía (Costa Rica)
Edgar León (Costa Rica)
Ramsés Giovanni (Panamá)
Brooke Alfaro (Panamá)
Enrique Castro (Panamá)
Juan Downey (Chile)
Claudia Aravena (Chile)
Carolina Saquel (Chile)
Edgar Endress  (Chile)
Enrique Álvarez y Edel Bordón (Cuba)
Orlando Gallosa (Cuba)
Ángel Alonso (Cuba)                              
Glenda León (Cuba)
Hugo Idrovo (Ecuador)
Santiago Reyes (Ecuador)
Diego David Cifuentes (Ecuador)
Pola Weiss (México)
Ulises Carrión (México)
Ximena Cuevas (México)
Fran Ilich (México)
Héctor Pacheco (México)
María José Cuevas (México)
Valentina Serrati (Paraguay)
Juanchi Franco (Paraguay)
Fredi Casco (Paraguay)
Álvaro Zavala (Perú)
Elena Damián (Perú)
Antonio González Paucar (Perú)
Carlos Runcié-Tanaka (Perú)
Diego Lama (Perú)              
Omar Flores (Perú)
Héctor Solari (Uruguay)
Enrique Aguerre (Uruguay)
Fernando Álvarez Cozzi (Uruguay)
Martín Sastre (Uruguay)
Carlos Castillo (Venezuela)
Nela Ochoa (Venezuela)
Sammy Cucher (Venezuela)
Leonor Arráiz (Venezuela)
Óscar Molinari (Venezuela)
Nan Gozález (Venezuela)
Ernesto Salmerón (Nicaragua)
Los Artistas de la gente (Honduras)


Aproximación al vídeo Latinoamericano
1-      Diferencias y semejanzas con el vídeo-arte europeo
2-      Particularidades estéticas y conceptuales del vídeo arte Latinoamericano
3-      Artista que más le llamo la atención de los que logró ver
4-      ¿le parece el vídeo arte una toma de posición frente a la situación política del contexto donde surge?
5-      ¿la tecnología, los recursos utilizados, le parecen significativos la trama conceptual del vídeo?




Imagen: Tómbola de Ximena Cuevas  

martes, 3 de junio de 2014

Videos en proyectados en la clase
(28 de mayo 1° año y 4 de junio 4°año)

Dada and Cabaret Voltaire / 5:00 (min)

The end of civilization / Douglas Gordon / 3: 26 (min)

24 hour psycho, 1993 / Douglas Gordon / 10:43 (min)

El arte del video –Perfomance / 30 (min)

Jaime Davidovich / Red Tape 1974 / 9:15 (min)

La Jetée / Chris Marker 1962 / 26 (min)

S/T / Martin Arnold / 14 (min)

S/T / Martin Arnold / 5:44 (min)

S/T / Martin Arnold / 15 (min)

Orlan / 6:00 (min)

Rebeca Horn / 1974 / 5:40

Saganzar / Lo demeure du chaos / 9:38 (min)

Shirin Neshat / 9:00 (min)

Theo Jansen / 3:25 (min)

Sophie Calle / el cuerpo como ausencia  / 4:45 (min)